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jueves, 13 de septiembre de 2007

La alfabetización en América Latina.

Asignatura pendiente aunque con avances

La alfabetización en América Latina sigue siendo una asignatura pendiente en el siglo XXI, aunque se han registrado avances en algunos aspectos y en algunos países, según un informe dado a conocer hoy en el marco del Seminario Internacional de Alfabetización en el Siglo XXI.

Actualmente el 10,3 por ciento de la población adulta en Latinoamérica no sabe leer ni escribir, lo que representa un total de 24,8 millones de personas mayores de 15 años, y la situación podría aumentar en los próximos años si no se toman medidas, alertaron expertos y pedagogos latinoamericanos asistentes al Seminario.

Muchos de los países de América Latina superan, hoy por hoy, esta tasa del 10 por ciento, como es el caso de Brasil (14,6), el país con mayor analfabetismo de la región, Jamaica (13,6), Bolivia (14,4) y la República Dominicana (16).

Al mismo tiempo, las situaciones más alarmantes se dan en los países centroamericanos, encabezados por Haití, donde más de la mitad de la población (un 50,6 por ciento) es analfabeta, seguida por Guatemala (42,1), Nicaragua (32,8), El Salvador (25,9) y Honduras (24,4), según precisó el informe.

En la mencionada jornada desarrollada hoy en Buenos Aires, ministros de educación y pedagogos latinoamericanos analizaron la situación del analfabetismo en este continente.

Algunos de los problemas que destacan a la hora de aplicar los programas de alfabetización son, entre otros, la falta de recursos destinados a los mismos o la inexistencia de un sistema de control que garantice el seguimiento y continuidad de los programas.

Según el informe, en Brasil, que debido a su tamaño alberga el mayor número de adultos analfabetos de la región, los avances son lentos pese a las campañas impulsadas tanto por organismos públicos como privados.

En Nicaragua, pese a la Cruzada Nacional de Alfabetización que consiguió hitos históricos durante los 80, la falta de continuidad ha situado al analfabetismo en un 30 por ciento, que el gobierno de Daniel Ortega intenta combatir con el llamado programa José Martí y la ayuda del plan 'Yo sí puedo' cubano.

Pero las tasas de analfabetismo no es el único índice que deben observarse a la hora de valorar la tasa de educación.

También hay que subrayar que el 40 por ciento de los adultos latinoamericanos no han podido superar la primaria, aun estando alfabetizados, lo que supone un riesgo de exclusión y marginalidad.

Teniendo en cuenta los índices de alfabetización así como el nivel educativo de la población, podemos decir que Argentina y Chile son los que poseen un perfil educativo más alto, teniendo en cuenta que el 40 por ciento de su población cuenta con estudios secundarios completos.

Por su parte, México, Costa Rica y Uruguay integran un segundo grupo donde el 20 por ciento de la población completaron los estudios secundarios aunque, por otro lado, el 35 por ciento no llegó a completar la primaria.

Luego vendrían Bolivia y Paraguay, donde se da una mayor desigualdad educativa, y por último, Brasil y los países centroamericanos ya mencionados, donde los adultos tienen los perfiles educativos más bajos de la región.

No obstante, durante los últimos años, se han producido importantes avances, en parte gracias a las campañas impulsadas por Cuba y Venezuela con el sistema 'Yo sí puedo', que se ha aplicado ya en 15 países y que, según datos oficiales, ha conseguido alfabetizar a 2 millones de personas.

Se trata de un método desarrollado por la pedagoga cubana Leonela Realy y que consiste en 65 clases grabadas en 17 cintas de vídeo, un sistema aplicado también en países como Mozambique, o entre la población maorí de Nueva Zelanda.

De las campañas realizadas en los últimos años, hay que destacar la realizada en Bolivia, donde en 2006 se inició una campaña de alfabetización masiva que recibe el apoyo de 127 asesores cubanos y 18 venezolanos.

No obstante, de entre todos los países latinoamericanos, se estima que Venezuela es el país donde se ha llevado una política más agresiva al respecto, y según datos de la UNESCO, su índice de analfabetismo sería inferior al 2 por ciento.

Esto se debe a una intensa campaña basada en materiales para estimular el aprendizaje, como el reparto de cestas de comida, tierras, créditos o becas de hasta 75 dólares mensuales.

Según cifras oficiales, estas campañas han permitido la alfabetización de unos 70.000 indígenas en la última década.

Paralelamente, se impulsaron también programas entre ciegos, mudos, reclusos e incluso planes para que miles de personas terminasen la secundaria y accediesen a estudios universitarios.